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¿Le apetece un cambio de vida?
El verano se va, vuelve la rutina, la vida cotidina. A algunos se les hace muy difícil enfrentarse con
el mismo panorama de siempre. ¿A dónde fueron los gloriosos días del verano, la felicidad de esos amaneceres, la ternura de esas veladas al abrigo de las estrellas? Adiós a la magia, bienvenida la rutina.
¿Por qué decirle adiós a la magia si podemos seguir creándola cada día? En verdad, es posible. Como también es cierto que existen muchas creencias limitadoras que nos atan a la silla de lo
conocido (ya se sabe lo qué dice el refrán: “mas vale malo conocido, que bueno por conocer”.) Al parecer nos cuesta menos mantener las creencias rutinarias que atrevernos a crear una nueva realidad para
nosotros. Y es que llegada cierta edad ya hemos tomado posesión de ciertas cosas, a sabe: casa, coche, familia, hijos, dinero en el banco. En fin, una cierta rutina amable y gentil que nos acaba por
hacer demasiado acomodaticios. Si uno se halla feliz en su acomodo, nada que objetar. Ahora bien, cuando nos empezamos a quejar es síntoma de que ha llegado el momento de levantarnos y hacer algo
diferente para variar.
Si siempre hacemos lo que hemos venido haciendo a lo largo de varios años, siempre obtendremos un resultado similar. Por ello, si está harto de algo, rompa la rutina, ¡cambie!
Cambiar es evolucionar. Imagine una casa, todos sabemos que a lo largo de los años la casa necesita reparaciones varias, que la volvamos a pintar, amén de la limpieza habitual. Bien, ¿qué tal si no
la limpiasemos, ni pintásemos, ni reparásemos nada cuando se estropease? A nadie, en su sano juicio se le ocurriría semenjante barbaridad. Y, sin embargo, con nuestra vida procedemos más o menos así:
dejamos que siga goteando eternamente el grifo, no cambiamos la cerradura que cierra mal hasta que nos quedamos en la calle sin poder entrar… Si en su vida hay algo que no funciona literal o
simbólicamente, cámbielo. La vida es muy corta para malgastarla en quejas y en refunfuñones sin sentido. Deje de lamentarse, pues somos responsables, en un cierto nivel, de las cosas que nos suceden, así
como de la actitud que tomamos frente a los acontecimientos.
El plan para los cambios
Coja tres hojas de papel, y tres bolígrafos de tres colores diferentes.
1- PRIMERA HOJA Y PRIMER COLOR.
Defina su escenario ideal, es decir, cómo le gustaría sentirse, qué le gustaría tener, cómo le gustaría que fuese su vida. Descríbalo con todo lujo de detalles,
no deje ni uno:
- Entorno en el qué quiere el cambio (dónde y cuándo.)
- Conductas asociadas a ese cambio, es decir, cómo se comportaría usted su ese “cambio” ya fuese real (qué.)
- Cuáles son las capacidades y habilidades asociadas a ese “cambio.”
- Cuáles son las creencias asociadas a ese cambio.
- En qué es valioso para usted, dicho cambio.
- Quién es usted en ese cambio.
Ejemplo:
- Quiero trabajar en una agencia de publicidad multinacional.
- Me traslado a Madrid. Trabajo de asistant del director creativo. Voy a clases de Inglés. Estoy de buen humor.
- Uso mi capacidad de aprendizaje de cosas nuevas, asimismo uso mi capacidad de relacionarme con otras personas y hacer nuevos amigos por mi simpatía natural. Uso mi habilidad para adaptarme a un nuevo
entorno. Me fijo objetivos.
- Me encanta este nuevo trabajo. He logrado lo que me proponía. Si uno quiere, puede.
- Me proporciona nuevas oportunidades. Es fantástico poder ampliar conocimientos.
- Soy una persona valiosa que amplia sus horizontes.
2. SEGUNDA HOJA Y SEGUNDO COLOR.
Ahora defina los síntomas, es decir, defina la situación actual que NO le gusta, la que desearía cambiar
- ¿Qué le proporciona dicha situación que hace que usted siga fomentándola aunque no le guste?
- ¿Existe alguna ganancia adicional?
- ¿Por qué cree usted que sigue atascado en esa situación?
- ¿Existe alguna idea o creencia o pensamiento alderedor de esa situación que le ata a la misma?
3. TERCERA HOJA Y TERCER COLOR.
Ha de buscar –rememorar- una situación en el pasado en la cual usted fue capaz de solucionarla.
- ¿Qué hizo para lograr su objetivo: comportamientos, capacidades, creencias?
- De todo eso, ¿qué podría usar ahora? Es decir, ¿cómo podría inspirarse en usted mismo/esa situación de éxito del pasado para ahora en el presente lograr también alcanzar su meta?
4- INFORMACIÓN ADICIONAL.
- EFECTOS, es decir, ¿cómo afectará a su vida el cambio?
- ¿Le apetecen dichos cambios?
- ¿Le merece la pena el esfuerzo?
5. YA TIENE EL PLAN.
Ya sabe cómo (tercera hoja) ha de hacer para pasar de la situación NO deseada a la ideal. Tan sólo le queda sopesar pros y contras de las situaciones
antes de actuar, acto que es muy saludable. Si pone en marcha esas capacidades y elabora a fondo la estrategia podrá alcanzar su “ideal” (primera hoja).
Cambiar es muy revivificante, pero hacerlo
con sensatez y habiendo analizado todos los diversos aspectos y variables implicadas en el cambio es aún más saludable. No cambie por cambiar, medite sobre ello y si al final está harto de quejarse,
¡pase a la acción!, para variar.
Un nuevo otoño nos visita, haga de él el otoño más maravilloso e inolvidable de su vida.
© Rosetta Forner
Publicado en la revista MASAJE, nº Sept.-Oct. de 2002
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